Multifacético y plástico. Se encontró con la luz y sus milagros trabajando en escenarios teatrales, como reconoce y recuerda de su experiencia cultural en el Soho inglés. Su posterior acercamiento a la fotografía digital le supuso un acto “revelador” que le ayudó a superar sus limitaciones económicas, comenzando a ver la forma de reconducir y canalizar mejor su creatividad. Esto le ha permitido ser participe de su mundo interior, que saca en su particular forma de ver los objetos y plasmarlos en un espacio bidimensional. Ejerce una particular mirada del mundo en busca de la belleza críptica, de los patrones en el caos, lo desapercibido o lo inadvertido. Misteriosas formas y composiciones imposibles se le revelan dentro de lo próximo, lo cotidiano, incluso lo desechable.
Wayna, desapercibido en los circuitos regionales, destaca por su reconocimiento internacional, en asociaciones profesionales y semiprofesionales de fotógrafos y rincones sociales del minimalismo mundial en fotografía. Sus imágenes, galardonadas en diversas modalidades, destacan ejemplarmente por su sentido artístico, en competencia con fotógrafos de todo el mundo, desde América a Japón, pasando por Europa. Decenas de premios y reconocimientos demuestran esta valía artística. Todo esto, unido a las felicitaciones personales de conocidos fotógrafos internacionales o el uso de muchas de estas fotos en sus plataformas personales, testimonia el nivel y reconocimiento al esfuerzo que este artista realiza por seguir aprendiendo.



